La mañana del martes, una tormenta eléctrica azotó Baja California Sur, trayendo consigo intensas ráfagas de viento y precipitaciones que causaron estragos en diversas áreas de la región. Este fenómeno meteorológico provocó la caída de árboles y postes, así como encharcamientos y desprendimientos de rocas, afectando especialmente a las embarcaciones que se encontraban en el mar. A raíz de la situación, se activaron los protocolos de emergencia, movilizando a las autoridades y cuerpos de seguridad para evaluar los daños y realizar recorridos por las zonas más vulnerables.
El gobernador Víctor Castro Cosío convocó a una reunión del Consejo Estatal de Protección Civil, donde se acordó el despliegue de brigadas para supervisar los cauces de agua y prevenir riesgos, particularmente en localidades como La Paz y Los Cabos, que fueron las más impactadas por las lluvias. Durante la evaluación matutina, se reportaron varias incidencias, incluyendo árboles y postes caídos, así como escurrimientos en diversas avenidas. Los equipos de emergencia se encuentran trabajando en labores de limpieza y remoción de obstáculos en las vías afectadas.
En La Paz, la Capitanía de Puerto informó que un total de diez veleros quedaron varados debido a las condiciones adversas, aunque cuatro de ellos lograron regresar a las marinas por sus propios medios. Sin embargo, seis veleros aún permanecen en la misma situación y se están coordinando esfuerzos para asistirles y evitar más complicaciones en el canal de navegación. Además, se reportaron dos yates varados, aunque no se registraron pérdidas humanas como consecuencia de este evento meteorológico, lo que es un alivio para las autoridades.
Desde el ámbito de la salud, la secretaria de Salud estatal, Ana Luisa Guluarte Castro, indicó que algunas instalaciones médicas sufrieron filtraciones menores. En particular, el Hospital Psiquiátrico de La Paz quedó sin electricidad, pero continuó funcionando gracias a una planta de emergencia. Otras instalaciones del ISSSTE también reportaron daños, incluyendo una tubería rota que afectó el sistema de enfriamiento. Como medida preventiva, se suspendió temporalmente la venta de alimentos en la vía pública mientras se llevan a cabo las inspecciones necesarias.
El director local de la Conagua, Julio César Villarreal, advirtió que se esperan más lluvias durante el día, con acumulados que podrían oscilar entre 75 y 150 milímetros en las regiones centro y sur del estado. Estas condiciones están vinculadas a la actividad del monzón mexicano, que se ha desarrollado de manera rápida y eficaz. Las precipitaciones podrían intensificarse en las horas siguientes, lo que requiere que la población mantenga precauciones y siga las recomendaciones de las autoridades, quienes se encuentran preparadas para enfrentar cualquier contingencia que pudiera surgir.





