Una unidad élite del FBI, reconocida por sus operaciones de alto impacto internacional, colaboró estrechamente con autoridades mexicanas para lograr la captura de Ryan Wedding, individuo señalado por el gobierno de Estados Unidos como uno de los principales operadores ligados al Cártel de Sinaloa. Fuentes oficiales reportan que dicha unidad fue la misma que participó en la detención de figuras de alto perfil como el presidente venezolano Nicolás Maduro, lo que resalta la magnitud e importancia de la operación conjunta.
El director del FBI, Christopher Wray, expresó su agradecimiento al gobierno de México por la coordinación y el esfuerzo desplegado durante la captura de Wedding, quien era buscado por cargos relacionados con narcotráfico, lavado de dinero y asociación delictuosa. “Fue una gran operación que no habría sido posible sin la colaboración y el profesionalismo de las autoridades mexicanas”, declaró Wray en conferencia de prensa, subrayando el trabajo bilateral como un modelo a seguir en materia de combate al crimen organizado.
El caso de Ryan Wedding ha generado gran interés tanto en México como en Estados Unidos, no solo por su presunta vinculación con el Cártel de Sinaloa, sino también por su historia personal. Wedding fue un exesquiador olímpico canadiense que, tras retirarse del deporte, habría incursionado en el tráfico internacional de drogas, llegando a ser considerado por agencias estadounidenses como “El Chapo moderno”. Su habilidad para evadir a las autoridades y su presunto control sobre rutas estratégicas lo colocaron entre los objetivos prioritarios del FBI y la DEA.
La trayectoria criminal de Wedding incluye un episodio en 2018, cuando fue detenido en Morelos bajo el alias de “El Botox”. Sin embargo, tras año y medio en prisión, obtuvo su libertad por irregularidades procesales, lo que evidenció las dificultades para mantener tras las rejas a presuntos líderes criminales de alto perfil. Esta situación llevó a una intensificación de la cooperación internacional, que finalmente resultó en su reciente captura, considerada un golpe significativo al entramado financiero del Cártel de Sinaloa.
Mientras tanto, la repercusión de este caso ha reavivado el debate sobre la efectividad de las políticas de seguridad y la necesidad de fortalecer los mecanismos de cooperación entre México y Estados Unidos. Analistas advierten que la detención de Wedding podría generar reacomodos al interior de las organizaciones criminales, pero también enviar un mensaje claro de que la impunidad tiene límites cuando existe voluntad política y coordinación internacional en la lucha contra el narcotráfico y el crimen transnacional.





