De acuerdo con cifras oficiales de la Secretaría de Educación Pública en Baja California Sur, el estado ha logrado mantener bajos niveles de abandono escolar en la educación básica durante el ciclo escolar 2025-2026. La disminución de la deserción escolar se asocia principalmente a la movilidad local y nacional de las familias, factor que ha incidido en el registro de bajas en los planteles, más que a una problemática de exclusión o falta de acceso a la educación. Autoridades educativas señalan que, si bien existe un flujo constante de estudiantes que dejan las aulas, la mayoría de los casos responde a mudanzas internas o cambios de residencia a otros estados del país, lo que se refleja en estadísticas más estables respecto a la media nacional.
El titular de la SEP estatal declaró que los esfuerzos implementados en los últimos años para fortalecer la permanencia escolar han rendido frutos, destacando programas de apoyo alimentario, becas y seguimiento puntual a estudiantes en riesgo de abandono. A pesar de los desafíos particulares de la región, como la dispersión geográfica y la movilidad laboral de las familias, la coordinación entre escuelas, padres de familia y autoridades ha permitido atender oportunamente los casos detectados de ausentismo prolongado, reduciendo así el riesgo de deserción definitiva.
En el desglose por municipios, La Paz y Los Cabos presentan los índices más bajos de abandono escolar, mientras que en localidades rurales del norte del estado, como Comondú y Mulegé, se identifican retos asociados a la migración temporal por actividades agrícolas y pesqueras. Las autoridades han implementado estrategias específicas en estos contextos, como el reforzamiento de aulas móviles y programas de regularización académica para niños y niñas que se reincorporan al sistema escolar tras periodos de ausencia.
Especialistas en educación consultados por este medio coinciden en que la estabilidad en la matrícula escolar básica en Baja California Sur es resultado de la suma de factores institucionales y sociales. Sin embargo, advierten la necesidad de mantener la vigilancia ante posibles repuntes de abandono, sobre todo en contextos de crisis económica o fenómenos meteorológicos que afectan la vida cotidiana de las familias. Asimismo, subrayan la importancia de continuar fortaleciendo la infraestructura educativa y los servicios de apoyo psicológico y académico para estudiantes en situación vulnerable.
En contraste con otros estados donde el abandono escolar se relaciona con factores como la violencia, el trabajo infantil o la falta de transporte, en Baja California Sur el fenómeno se explica en buena medida por la dinámica de movilidad residencial. No obstante, las autoridades reiteran el compromiso de trabajar en la contención y prevención de la deserción, mediante la identificación temprana de estudiantes en riesgo y el fortalecimiento de los lazos entre comunidad escolar y familia. De esta manera, se busca que la educación básica siga siendo un derecho garantizado para la niñez sudcaliforniana.





